6 errores comunes de todo emprendedor primerizo

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Por: Mónica Castro

Todos sabemos que empezar un negocio y/o independizarnos y trabajar como freelancers es algo muy apasionante y satisfactorio pero algo complicado a la vez, sobre todo porque necesitamos de ideas frescas, capital y asesoramientos de calidad para que todo funcione tal y como nos lo imaginamos. Así que no debe asustarte el hecho de no saberlo todo; para eso hay profesionales capacitados que pueden guiarnos a tomar las mejores decisiones en tiempo y forma convenidas. Pero en ocasiones, existen emprendedores que no reflexionan en lo anterior y deciden tomar la batuta en absolutamente todo lo relacionado con sus proyectos profesionales y por supuesto, es ahí cuando vienen los problemas.

Con el afán de ahorrarse algo de dinero, muchos emprendedores consideran que son pocos los aspectos a tomar en cuenta cuando inician un nuevo negocio y creen que pueden hacerlo todo ellos mismos: desde aspectos visuales –como el diseño de su identidad visual corporativa-, la creación de publicidad y por ende el manejo de sus propias redes sociales, hasta aspectos más complejos como la contabilidad. La realidad es que por esa toma de decisiones erróneas (de no buscar ayuda profesional), terminan perdiendo más capital del que ya invirtieron y desafortunadamente, en muchos casos, hasta sus propios negocios. Aquellos que han pasado por estas lamentables etapas, reconocen haber cometido malas decisiones debido a falta de información y capacidad de negociación, y también ubican 6 errores que son muy comunes entre los emprendedores primerizos:

1. No hicieron suficiente investigación de mercado. Obviamente no es viable gastar todos tus recursos económicos en pagarle a una agencia especializada para que realice una exhaustiva investigación de mercado sobre la idea de negocio que quieres montar, pero tampoco es conveniente que te guíes únicamente por los comentarios de tu familia y amigos cuando te echan porras y te dicen: “sí claro, yo te lo compraría”. No digo que sea tarea fácil encontrar a alguien que haga dicho trabajo a bajo costo, pero siempre puedes contar con estudiantes universitarios con ganas de trabajar, ya sea que quieran hacer prácticas profesionales o algún proyecto escolar. ¿Ves? Opciones, las hay. La cuestión aquí es que te informes acerca de tu competencia, situación geográfica y demográfica en donde quieres establecerte, etc. y sobre todo, saber si realmente hay clientes allá afuera dispuestos a contratar/comprar tus servicios/bienes.

2. No tener una identidad de marca. Vivimos en un mundo bombardeado constantemente por marcas, tanto nuevas como las ya consolidadas, así que debes ser consciente de lo que implica crear una que pueda diferenciarse de las demás; que si bien pertenece a un giro comercial específico, debe ser especial y tratar de cambiar un poco la forma en que convencionalmente se desarrolla su competencia, es decir, buscar ese “plus” que haga que un cliente te prefiera a ti. No creas que con un buen logo o una página web tienes esta parte resuelta. Busca profesionales de comunicación que trabajen contigo toda la filosofía organizacional de tu marca.

3. Pensar que los clientes te encontrarán de inmediato. Este no es un tema nuevo en Ojo Terzo; recuerda que en un principio, eres tú el que tiene que esmerarse y buscar a ese cliente ideal. Muchos emprendedores tienen la idea errónea de que si se establecen en un lugar físico (es decir, un local), las personas llegarán por cuenta propia. Si no las invitas, ¿qué te hace pensar que llegarán? Por eso, aunque algunos entrepreneurs crean que no es muy necesario, en realidad es imprescindible que se invierta en publicidad; no sólo te confíes en usar redes sociales para tal trabajo, tienes que ir mucho más allá.

4. Gastar más de la cuenta. Antes de empezar a comprar mobiliario o mandar a diseñar artículos promocionales, debes hacer una lista de absolutamente todo lo que necesitas en tu negocio/proyecto e ir a varios lugares a cotizar. A veces es bueno guiarse por el impulso, pero en otras ocasiones no lo es tanto. Te recomiendo que siempre trabajes sobre un presupuesto real, tangible e intransferible.

5.Tener otro trabajo mientras comienzas el tuyo. Si ya tomaste la gran decisión de independizarte y comenzar a hacer tus sueños profesionales en realidad (qué cursi me oí), no debe existir ningún otro factor que te distraiga de ello. Algunos emprendedores dicen que, como no tenían el suficiente recurso económico para sostener y comenzar sus propios proyectos, decidieron permanecer en sus trabajos mientras ahorraban y empezaban a trabajar en lo que realmente querían hacer, pero que obviamente les quitaba mucho tiempo, esfuerzo y ganas de realmente iniciar, por lo que lo dejaban en un segundo plano. Los resultados al final, fueron bastante desastrosos y notorios al no dedicar el 100% de su atención a su proyecto.

 

6.Ofrecer los bienes y/o servicios muy, muy barato. Es clásico de todo emprendedor primerizo el no querer vernos muy “aborazados” con nuestras cotizaciones de servicios o los precios de nuestros productos, con el fin de que los clientes nos escojan a nosotros antes que a la competencia. Pero tienes que recordar siempre todo el trabajo, esfuerzo y aprendizaje invertidos en llegar hasta donde te encuentras. Hay una frase en internet que se ha vuelto viral y que dice algo así como: “no cobro por lo que hago, cobro por lo que sé”, así que no tengas miedo de aplicarlo en la vida real. Para ser realmente competitivos, no sólo debemos basarnos en la cuestión del dinero, sino en la calidad del servicio/bien que ofrecemos.

 

 Ya conoces los 6 errores más comunes entre emprendedores primerizos, así que toma nota. Y si bien todos cometemos errores, también es bueno que se nos advierta antes de cometerlos y qué mejor que hacerlo sin la necesidad de malgastar factores importantes como el esfuerzo, la confianza, el capital humano y económico, y las ganas de salir adelante. Si quieres trabajar junto a los mejores profesionales, ¡contáctanos! Ojo Terzo y yo estaremos felices de poder llevar a cabo tus metas profesionales y buscar esa independencia que tanto te hará feliz.

 

 

 

 

5 ideas para generar buenos hábitos en nuestro espacio de trabajo

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Por Mónica Castro Lara

 Todo emprendedor que tenga bajo su responsabilidad un negocio, un local, que trabaje con cierto número de personal y sobre todo le interese el bienestar de su comunidad y en general del mundo (sin exagerar), sabrá que es necesario –y casi indispensable- generar buenos hábitos en su lugar de trabajo, que puedan traer beneficios a corto, mediano y sobre todo, a largo plazo. Y bueno, no solamente los emprendedores con un local fijo, aquellos que hacemos home office y trabajamos como freelancers, también tenemos la responsabilidad de poner en marcha dichos hábitos para el bienestar de nuestras propias casas.

Seguramente te estás preguntando a qué me refiero con esos “buenos hábitos” y no, no hablo de usos y costumbres recatadas o algo por el estilo, sino más bien, aquellas pequeñas acciones que nos permitan trabajar en un lugar consciente de las necesidades que requiere actualmente nuestro planeta y por ende, nosotros como seres humanos, tales como: ahorro de energía, no generar más basura, seguridad, no desperdiciar agua, etc. etc. etc.

Una vez que tu negocio se encuentre activo y cuentes con el personal adecuado, te sugiero redactar -en tu tiempo libre-, una lista de todas aquellas preocupaciones que crucen por tu cabeza en temas relacionados con la consciencia ambiental y urbana y, sobre todo, de qué forma puedes contribuir a dichas temáticas. La cuestión es hacer de esas propuestas o ideas, algo realmente viable y efectivo, que contagie el espíritu y consciencia de aquellos que trabajen contigo y se genere un efecto de bola de nieve, en donde los hábitos generados e interiorizados, sean transferibles a otros espacios de trabajo y viviendas. Si las personas que trabajan contigo son afines a tus ideas, verás que los resultados serán casi inmediatos y benéficos para todos. Si no se te ocurren algunas ideas, te comparto las siguientes:

1.Reciclaje de basura. Obviamente todos los seres humanos generamos basura, pero depende de cada uno de nosotros la cantidad y de qué manera podemos causar menos daños. El reciclaje, la reutilización y la selección/separación de tipos de basura, es algo que todos debemos conocer y poner en práctica. Ya sea que trabajes en una oficina, en un restaurante, en un consultorio o desde tu casa, esta opción de buen hábito simplemente no puede faltar. Busca qué tipo de categorías tiene la basura en general y comienza a separarla; incluso esos residuos pueden ser juntados a nivel masivo y entregados a lugares especializados para su debido tratamiento, como lo son el pet, el papel, el cartón, las pilas, aparatos electrónicos etc. Una forma interesante de incentivar a tu equipo de trabajo, podría ser mediante un concurso: quienes junten más cantidad de basura y la entreguen a esos lugares especializados, se ganan un premio, o simplemente entre todos empezar a hacer un “cochinito” de las ganancias obtenidas con la venta de dichos materiales e irse a comer todos juntos. No se trata de generar competencia desmedida entre todos, sino más bien de hacerlo divertido e interesante.

 

2.Ahorro de energía. Es bien sabido que si dejas de utilizar algún aparato electrónico, lo siguiente que debes hacer casi de manera obligatoria, es desconectarlo. Así estás ahorrando energía de manera inmediata y por ende, hasta unos cuantos pesos. Una vez que termine la jornada laboral, desconecten computadoras, multicontactos, televisiones, teléfonos inalámbricos, no dejen encendida alguna luz (al menos que sea necesario o forme parte de tus políticas de trabajo) y obviamente también desconecten cargadores de celular o de algún otro dispositivo móvil. También es bueno fijar algunos horarios de uso de electricidad, para que no todos estén conectados al mismo tiempo durante toooodo el día. Obviamente existen aparatos que simplemente no puedes desconectar, como un refrigerador, pero para eso mismo ya estás ahorrando electricidad con todo lo demás.

 

3.Cuidarnos entre todos. El tema de la seguridad, no es algo que debas tomar a la ligera. El bienestar de tu equipo e incluso el tuyo propio, deben ser factores indispensables y prioritarios que tratar, así que entre todos pueden generar algunas estrategias para estar alertas. No escatimes en gastos e invierte en algunas protecciones de seguridad para tu local; trata siempre de respetar las horas de trabajo establecidas para que no salgan más tarde de lo debido, e incluso hacerlo de manera conjunta. Ten a la mano un directorio con la información de la policía, ambulancias, grúas etc.

 

4.Brindar apoyo a asociaciones. Esta es una excelente y muy viable opción para ayudar directamente a nuestra comunidad. Cada cierto tiempo, tú y tu equipo de trabajo, pueden juntar víveres, ropa que ya no se utilice, juguetes, medicamentos, dinero en efectivo etc. para entregarlo a las numerosas asociaciones que existen en el lugar donde vivimos. Y tienes que admitir que es posible. Con este tipo de acciones, ayudamos a muchas personas y animales necesitados. O si no quieres responsabilizarte directamente de organizar este tipo de apoyos, tu local puede servir simplemente como centro de acopio; el chiste aquí es ayudar y retribuir en la medida que nos sea posible.

 

5.No desperdiciar comida. Si tenemos un restaurante, una pastelería, panadería, un comedor comunitario o cualquier tipo de negocio que implique alimentos, es necesario ser conscientes, compartidos y dejar de desperdiciar la tan valiosa comida que, de verdad, no está al alcance de todos. Si existe la posibilidad de juntar comida de sobra y en buen estado, nuestro simple deber como seres humanos es compartirla con las personas que la necesitan y también con animalitos de la calle. De vez en cuando tú y tu personal, podrían ponerse de acuerdo y juntar alguna cantidad de comida considerable para compartirlos con aquellos que rodean tu negocio o tu casa.

 

Todas estas ideas de buenos hábitos que te comparto, no sólo servirán para ayudar a tu equipo a crear otro tipo de consciencia para beneficio de todos –incluido nuestro planeta-, sino también para generar un mejor ambiente laboral dentro y fuera del espacio de trabajo, al realizar otro tipo de actividades que fortalezcan los lazos entre ustedes. Recuerda: es importante ayudar y aportar en la medida de nuestras posibilidades. Si necesitas poner en marcha estos hábitos o requieres de más ideas, no olvides contactarme a través de Ojo Terzo. Estaré encantada de poder ayudarte.

 

3 cosas que debes considerar una vez terminado el trabajo con un cliente

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Por Mónica Castro Lara

Probablemente a estas alturas de tu vida, hayas leído varios artículos acerca de cómo conseguir tus primeros clientes (incluido el mío) y seguramente te habrás dado cuenta que no es una tarea tan fácil. Se necesita de mucho trabajo y perseverancia para encontrarlos y de hacernos notar entre ellos. Hay muchos emprendedores a los que les desanima esta parte del trabajo y es normal, pero una vez que encontramos a nuestros clientes ideales, la espera habrá valido la pena. Lo que sí es importante saber, y que pocas veces se nos explica en otros artículos, es qué hacer exactamente cuando terminas un proyecto con un cliente, independientemente de lo que trabajaste y el tiempo que ambos invirtieron en ello. Pero para eso estoy yo aquí, para aconsejarte unas buenas ideas que surgieron a partir de mis propias experiencias.

Si reflexionas un poco, cualquiera de las relaciones personales que tengas, requieren entre otras cosas de mucho cariño, atención, empatía, confianza, respeto y están basadas en los buenos momentos que han compartido. Una relación con un buen cliente, no tiene por qué ser diferente; ambos tienen que poner mucho de su parte para que la relación funcione y sea algo que realmente disfruten hacer. Cuando terminas tu trabajo, sabes exactamente cómo te sientes: si te gustó o no la experiencia, si aprendiste algo nuevo, si descubriste otros talentos tuyos que probablemente estaban muy escondidos, etc. etc. etc. pero lo que realmente no sabes, es cómo se siente tu cliente. Probablemente pienses que lo que hiciste y cómo lo hiciste, fue la manera adecuada de hacerlo, aunque en realidad puede que estés incorrecto. Si no le preguntas directamente a tu cliente, tal vez jamás llegues a conocer su experiencia, por lo que es importante darle voz y conocer cuál es la opinión general que tiene sobre tu desempeño profesional.

Dependiendo de tu ritmo de trabajo y hasta de tu propia personalidad, existen varias formas de acercarte a platicar todo lo anterior con tu cliente una vez que terminaron un proyecto en específico. Sin embargo, aquí te comparto 3 ideas u opciones bastante viables para hacerlo:

 

  1. Escríbele un correo personal.Independientemente de los resultados obtenidos en el proyecto que realizaste al lado de tu cliente, seguramente debes sentirte agradecido por la oportunidad y la confianza que te brindó al solicitar tus servicios, por lo que es importante hacérselo saber. Escribe un correo de agradecimiento en el cual expreses cuál fue tu experiencia general al trabajar a su lado y, si es que hubo buena química y quisieras trabajar nuevamente con él/ella, también es bueno que lo expreses abiertamente. No sólo demostrarás ser una buena persona y profesional, sino que dejas abierta la posibilidad de que te recomiende con sus propios contactos.

 

  1. Haz preguntas.Ya sea desde ese mismo correo personal o en otra ocasión aparte, es conveniente que le envíes un pequeño cuestionario a tu cliente, para que responda esas preguntas más concretas que quieres hacerle. De preferencia, el cuestionario debe ser breve, conciso y que no le tome demasiado tiempo en contestar, pero que cuyas respuestas, puedan reflejar en general cómo fue el trabajar a tu lado. Previamente, haz un borrador con todas esas preguntas que te surjan en la mente, como por ejemplo, si fuiste lo suficientemente puntual en sus reuniones y en las entregas de adelantos, cuál fue la primera impresión que tuvo de ti, por qué le gustó tu servicio/producto, qué aspectos te recomendaría mejorar, etc. Una vez que tengas una lista bastante amplia, elige aquellas preguntas que sean más importantes y que incluso puedan condensar las demás. Hazle saber lo importante que es su opinión para ti y que ello puede ayudarte a mejorar tus servicios como emprendedor.

 

  1. Mantenlo informado.Dependiendo de cómo finalizaron su relación profesional y cómo respondió a tus preguntas y correo, sería adecuado que lo mantuvieras al tanto de lo que haces. Si es que tu negocio o forma de trabajo puede incluir promociones mensuales, puedes enviárselas cada cierto periodo de tiempo (sin ser muy insistente) para que conozca cuáles son las nuevas oportunidades de trabajo contigo y también pueda compartirlas a otros clientes potenciales.

 

Un buen servicio al cliente, no solamente es tratar cordialmente a una o varias personas que puedan contratar tus servicios profesionales, sino de darles voz y reconocer que parte de tu crecimiento y calidad como emprendedor, depende mucho de ellos. Así que no te olvides de darle seguimiento a tus relaciones cliente-emprendedor y estimarlas como a cualquiera de tus otras relaciones. Si necesitas más asesoría al respecto, por favor no dudes en contactarme a través de Ojo Terzo.

Cómo crear tu brochure de servicios en 5 sencillos pasos

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Por Mónica Castro Lara

No sé si te ha pasado, pero cuando un cliente nuevo te contacta, a veces es un poco difícil explicarle rápidamente quién eres, qué haces, cómo lo haces y cuáles son tus rangos de precios por el servicio o producto que ofreces. Por más que quieras explayarte y contarle cuál es tu historia con el fin de generar mucha más empatía, el tiempo no es un buen aliado para este tipo de situaciones; sabemos cómo son los clientes y por qué necesitan tener nuestros datos lo más pronto posible. Es por ello que los expertos recomiendan a todos los emprendedores, contar con una herramienta visual donde podamos condensar toda esa información y nos sea mucho más fácil comunicarla. ¿Ya sabes de qué te estoy hablando?

Un brochure de servicios es básicamente el documento donde puedes comunicarle a tus clientes tus propósitos como empresa, marca o freelancer y a la vez, promocionarte. Coloquialmente es conocido como folleto, tríptico e incluso flyer, aunque en realidad su diseño y contenido, es mucho más especializado. Como te mencioné anteriormente, es la manera ideal para darte a conocer y definir qué es lo que haces como emprendedor. Un brochure ayudará al cliente a captar de manera más sencilla toda esta información, resolver algunas dudas y ponerse en contacto contigo de manera inmediata. El tener un brochure de servicios también es muy importante para delimitar perfectamente nuestro trabajo y conocimientos; habrá ocasiones donde los clientes te pidan cosas imposibles, proyectos que simplemente no van con lo que tú haces, o te pidan –de manera casi exigente- un precio especial, así que el brochure será tu fiel aliado para deslindarte de esos proyectos asfixiantes y sobre todo, de defender tu trabajo y darte la importancia que mereces.

Si ya visualizaste los enormes beneficios que genera el tener un brochure de servicios y ya te dieron ganas de tener uno, toma en cuenta los siguientes cinco pasos generales para su creación:

 

  1. La información. No hay necesidad de precipitarse, trata de hacer varios borradores de tu brochure y una vez que los tengas listos, entrégaselos a tu familia o amigos; ellos te ayudarán a elegir la mejor opción: qué información es la más adecuada, cuál es la que mejor se entiende, etc. Reflexiona exactamente qué es lo que quieres decirle a tus próximos clientes sobre ti o tu proyecto de manera tal que puedas generar cierta expectativa y les interese contar con tus servicios/productos. Sí, no es nada fácil, pero la misma pasión que tienes por tu proyecto, ayudará bastante a elegir la información y redactarla. Puedes inspirarte con tu historia, tus casos de éxito y de fracaso, por qué te gusta lo que haces y a quiénes quieres ayudar con ello.

 

  1. Delimita los servicios/productos que ofreces. Si eres un emprendedor como yo, que cuenta con un maravilloso abanico de posibilidades laborales y quieres incluirlas en tu brochure de servicios, será mejor que las delimites un poco y tomes en cuenta aquellas que más te gustan y en las que más te encuentres capacitado. No te guíes tanto por la cuestión del dinero, sino por las que más te harán feliz y sepas que puedes trabajar de manera más tranquila. Ahora, si lo tuyo es la venta y gestión de productos, tengo dos recomendaciones personales que hacerte: puedes colocar todos dentro de tu brochure o colocar únicamente los que más demandas tengan. Eso depende de ti.

 

  1. Rango de precios. Hay personas que consideran que la mejor manera de competir, es publicar sin miedo alguno los precios de los servicios y/o productos que maneja. Otras personas, deciden mejor no hacerlo para establecer el mejor precio de acuerdo al trabajo que se solicita. Ambas opciones son muy buenas y tú tienes la decisión absoluta de colocar los precios o no y serás testigo de las ventajas en cada una. Como te dije anteriormente, tal vez el sí publicarlos en tu brochure, ayuda a defender tu trabajo y a no “dejarte”. Otra opción bastante práctica, es poner cómo se pueden realizar los pagos, para que el cliente lo tome en cuenta.

 

  1. Información de contacto. Si eres de los que les gusta establecer contacto con los clientes vía correo electrónico y nada más, es una excelente oportunidad de reflexionar exactamente cómo y mediante qué canales de comunicación, prefieres que tus futuros clientes utilicen a través de tu brochure de servicios. Independientemente de si cuentas o no con un local fijo, hay información que debe ser imprescindible: tu correo electrónico, tus horarios de disponibilidad y tus redes sociales. Otra información que puedes tomar en cuenta pero que depende mucho de ti y tu privacidad, son tu dirección de negocio y teléfono (fijo o celular). Una vez que entregues tu brochure, los clientes te contacten y empieces a trabajar directamente con ellos, podrás elegir el brindarles tus datos más personales o no.

 

  1. Diseño. Es prácticamente fundamental que tu brochure de servicios cuente con un diseño impecable y creativo que refleje en cada una de las esquinas del documento, tu personalidad como marca, negocio o freelancer y que por supuesto respalde toda tu información de manera visual. Te recomiendo ampliamente que busques algunos ejemplos en Pinterest y seguramente quedarás más que inspirado. No tengo que recordarte que Ojo Terzo es la mejor opción para el diseño de tu próximo brochure.

 

Finalmente, una recomendación muy general –y que la mayoría de los que cuentan con un brochure cree bastante pertinente- es condensar la información lo más que se pueda, es decir “keep it short and clear”. En muchos casos, el pretexto de las personas es que “les da flojera” y por lo tanto, se les pasa leer eso que te tomó tanto tiempo redactar, así que no te desgastes tanto y procura mantener las cosas mucho más sencillas. Por supuesto que habrá clientes que quieran conocer a fondo tu proyecto y así poder hacer alianzas profesionales futuras, pero para eso está el tan famoso dossier, pero ya habrá tiempo de que te platique cuáles son sus características y en qué se diferencia con un brochure de servicios.

Si necesitas ayuda con la redacción de tu próximo brochure, no dudes en contactarme a través de Ojo Terzo, quienes a su vez, son la mejor opción para el diseño del mismo. ¡Ambos estaremos felices y dispuestos a ayudarte!